Todos tenemos una imagen en la mente cuando pensamos en el término “avispa”. Sin embargo, éste es un nombre vago y poco exacto que no identifica una especie en concreto. Las diferentes especies de avispas (junto con las abejas y las hormigas aladas) forman parte de los himenópteros. El término himenóptero engloba a todos los insectos de alas membranosas. En este artículo te contamos cuáles son las clases de avispas en La Comunidad Valenciana más comunes y otras curiosidades interesantes que, probablemente harán que veas a estos insectos de forma diferente.
¿Qué papel juegan las avispas en el ecosistema?
Cuando oímos “avispa” pensamos directamente en sus picaduras ya que la mayoría de nosotros hemos experimentado alguna vez el dolor que causan. No obstante, es importante recordar que todos los insectos, animales y plantas, forman parte de un delicado equilibrio en el ecosistema y, las avispas, tienen también un papel muy importante.
La mayoría de clases de avispas son depredadoras de algunos insectos dañinos para plantas y cultivos. Hay otras que son parasitarias. Esto quiere decir que las hembras buscan un huésped para poner sus huevos y, cuando eclosionan, las larvas se alimentan del huésped. Suponen una ayuda importante y natural en el control de plagas. A su vez, las avispas son la fuente de alimento de otras especies como algunas aves, ranas, sapos, salamandras, tritones y otros anfibios.
Algunas especies se alimentan de materia orgánica en descomposición, incluidos insectos muertos, por lo que desempeñan un papel de reciclaje de nutrientes en la naturaleza.
Las avispas macho acuden a las flores para alimentarse de su néctar. Aunque no son consideradas insectos polinizadores como las abejas, en algunas excepciones, juegan un papel importante en la supervivencia de algunas especies de plantas y frutales.
Por último, la observación de los cambios en las poblaciones de las avispas sirve para detectar y poner de manifiesto problemas y desequilibrios en el ecosistema. Actúan pues como indicadores de la salud ambiental.
¿Por qué las avispas son más agresivas en verano?
Todas las clases de avispas, a partir de la primavera y hasta bien entrado el otoño, como las abejas, se encuentran en plena actividad. Por otra parte, nuestra vida social y familiar se traslada a piscinas, terrazas y jardines.
El ciclo vital de las avispas marca que, durante ese periodo, las colonias están en pleno desarrollo. En primavera, las reinas construyen el primer nido y crean unas cuantas avispas obreras. Cuando éstas están listas, las reinas se dedican exclusivamente a poner huevos mientras que las obreras se afanan en buscar alimento para las larvas y en mantener y defender los nidos. La población crece rápidamente.
En los nidos, cada vez, hay más larvas que alimentar y, a veces, la falta de alimento obliga a buscar otro territorio para encontrarlo. Estas obligaciones sociales hacen que aumente su agresividad. En ocasiones, entran en conflicto con otras colonias de avispas o con los humanos.
En realidad, las avispas tienen la mala fama de ser agresivas, pero realmente, son de comportamiento defensivo. En principio, sólo atacan si se sienten amenazadas y este comportamiento aumenta si la amenaza ocurre cerca de su nido. Como todos los animales, defienden su descendencia, la continuidad de su especie. Recordemos que, durante el verano, las celdas de los avisperos están llenas de larvas en pleno desarrollo.
¿Qué similitudes hay entre las clases de avispas más comunes en la Comunidad Valenciana?
- Como acabamos de comentar, tienen un comportamiento defensivo. Añadiremos, que, salvo en algunos casos, son insectos sociales que viven en colonias organizadas donde cada individuo tiene una función determinada.
- Su ciclo vital tiene 4 fases: huevo, larva, pupa y adulta.
- La mayoría, o la totalidad de la población de una colonia, muere al llegar el invierno. Los machos mueren quedando solo hembras.
- Las hembras siempre tienen mayor tamaño que las obreras y los machos. En primer lugar, porque sobreviven al invierno, y, además, porque en primavera, afrontan en solitario la construcción del nido, la puesta de huevos, y la caza de presas para alimentar a las larvas de la primera generación de avispas. Esta primera generación es la que la relevará de todas sus actividades (caza, limpieza del nido y defensa) salvo la de poner los huevos.
- Las larvas de las avispas necesitan proteínas para su desarrollo proveniente de la caza de otros insectos o de un huésped.
- De nuevo, salvo alguna excepción, las avispas adultas se alimentan a base de carbohidratos y azúcares (néctar, frutas y melaza de insectos).
- Los machos no pican, no tienen aguijón. Solo las hembras y las obreras cuentan con él para cazar y defenderse. Pueden picar varias veces seguidas, además de morder.
- Sus picaduras, aunque dolorosas, no suelen ser peligrosas salvo en casos de personas alérgicas o cuando se producen picaduras múltiples.
A continuación, hablaremos de las distintas clases de avispas en la Comunidad Valenciana. No nombraremos todas ellas sino las que se suelen avistar con más frecuencia. Comenzaremos por las más comunes.
Clases de Avispas en La Comunidad Valenciana:
Clases de avispas endémicas:
Vespula vulgaris y Vespula germánica (Vespula sp):
Son las avispas tradicionales. Existen varias clases de avispas del género Vespula sp, pero las más frecuentes son la vulgaris y la germánica. Estas clases de avispas suelen medir de 10 a 20 mm, se caracterizan por su color amarillo y negro, además de por la textura lisa y brillante de sus cuerpos.
Se las considera las más “agresivas”. Sus picaduras son dolorosas creando dolor localmente por el plazo de hasta 3 días. Son omnívoras, se alimentan de otros pequeños insectos, a parte de alimentos azucarados. Con frecuencia acuden a nuestras mesas atraídas por el olor de nuestros alimentos.
Sus nidos, construidos a partir de fibras de madera triturada mezclada con saliva, suelen ser grandes y cerrados con una sola abertura. Suelen ser subterráneos, pero también se pueden localizar en oquedades de troncos o en estructuras humanas. En el caso de la Vespula vulgaris, las colonias pueden albergar varios miles de obreras y de futuras reinas. En el caso de las colonias de Vespula germánica aumenta dicho número ya que, excepcionalmente pueden sobrevivir al invierno.
Polistes gallicus y Polistes dominulus (Polistes sp):
En la Comunidad Valenciana estas especies son las más citadas de su categoría. Se las conoce como avispas papeleras porque la textura de sus nidos se asemeja a la del papel. Es frecuente que aniden en estructuras creadas por los humanos y son muy numerosas en nuestro territorio. Por esas razones son las responsables de la mayoría de las picaduras de himenópteros. Sus picaduras son más dolorosas que las ocasionadas por sus hermanas las Vespulas pero sólo suponen un peligro para personas hipersensibles.
Son difíciles de distinguir entre ellas, pero se distinguen del resto de los himenópteros por su coloración amarilla y negra y su textura brillante y lisa. Tienen una longitud de unos 20 a 25mm.
Esto recuerda a las Vespulas citadas anteriormente, sin embargo, presentan diferencias morfológicas. La diferencia más evidente es que, las Polistes son mucho más estilizadas que sus hermanas las Vespulas. Otro detalle diferenciador es que las Polistes tienen las patas posteriores más largas y que sus antenas son de color amarillo mientras que las Vespulas las tienen negras.
Los nidos comienzan por una sola celda sostenida a una roca, rama, pared u hoja, por un peciolo. A partir de esa primera celda, se construye el resto. Las celdas son visibles desde el exterior, están abiertas. La reina caza presas y las transporta vivas al nido para sustentar a las larvas de su primera puesta. Éstas, una vez desarrolladas, la ayudarán a seguir con todas las labores necesarias para sostener la población creciente.
Megascolia maculata y Megascolia bidens (Megascolia sp)
Conocidas como avispas mamut. Algunas de sus hembras pueden llegar a medir 6 cm. Se diferencian del resto precisamente por su gran tamaño, además de por unas manchas muy características y definidas de color amarillo en su abdomen. Entre ellas, se diferencian porque la maculata tiene las antenas negras, y la bidens anaranjadas.
Pese a estas características diferenciadoras, se las confunde mucho con la avispa asiática por la alarma que éstas suponen. Es importante saber diferenciarlas, ya que, las Megascolias son inofensivas (normalmente no se acercan a las personas), y su papel en la polinización y en el control de plagas es importante.
Son solitarias y ectoparásitas. Las hembras ponen sus huevos en larvas de escarabajos rinoceronte tras paralizarlas, y, cuando eclosiona el huevo, las larvas de avispa, se alimentan del huésped bajo tierra hasta su completo desarrollo en avispa adulta.
Están presentes en las tres provincias de la comunidad. Se adaptan a todo tipo de hábitats, pero tienen preferencia por las zonas cercanas a huertos y campos donde abundan los huéspedes que parasitan.
Scolia hirta (Scolia sp)
La Scolia hirta es la más extendida de su género en la Comunidad Valenciana. De nuevo, hablamos de una avispa solitaria, que pone sus huevos en larvas de coleópteros de tamaño medio, para que sus larvas se alimenten de ellos en su desarrollo, actuando pues, como agentes de control de ciertas plagas. Las adultas se alimentan de néctar de flores por lo que también juegan un papel en la polinización de plantas. Suelen visitar flores compuestas y umbelíferas.
Se distinguen fácilmente de las Megascolia sp por ser más pequeñas. Tienen un tamaño de 10 a 25 mm. Del resto de himenópteros, se diferencian por su cuerpo negro metalizado y velludo, salpicado por unas manchas amarillas, y por sus patas también velludas. Sus alas son oscuras de tonos violáceos.
Su presencia es patente en todo el territorio, en especial en zonas de matorral mediterráneo. También se las detecta en algunas ocasiones en jardines y campos de cultivo, pero suelen evitar la presencia humana. Su picadura se asemeja a la de las avispas comunes, de nuevo, no supone un peligro excepto si la persona afectada es alérgica y/o hipersensible.
Vespa cabro
Es conocido también como avispón europeo debido a su gran tamaño (de 25 a 35 mm), en comparación con otras avispas de los géneros Vespula y Polistes. Es omnívoro, se alimenta de otros insectos, y, en ocasiones, de abejas. Por otra parte, también tienen la capacidad de destruir las frutas cuando aún se encuentran en el árbol. Tiene la particularidad de poseer 5 ojos que forman un triángulo en su cabeza. Dos de ellos son compuestos, muy grandes, y son con los que enfocan, los 3 restantes, son simples y mucho más pequeños.
Se confunde mucho con la Vespa velutina (avispa asiática) de la que hablaremos más adelante. Se diferencia de la velutina por no presentar el color amarillo en el extremo de sus patas. Otra característica que las diferencia, es que la Vespa cabro tiene un color más rojizo en el cuerpo y cabeza, la Vespa velutina es más oscura.
La Vespa cabro también es confundida con la invasora Vespa orientalis pero, si nos fijamos en su coloración, presentan ligeras diferencias. La cabro es menos rojiza que la orientalis y su bajo abdomen es más amarillo.
Esta situación ha llevado a la Vespa cabro a ser una especie amenazada. Por ello, es importante saber diferenciarlas.
Esta avispa prolifera en regiones montañosas con bosques frondosos o pinares. Construyen sus panales en huecos de árboles u otras cavidades por encima de 2 metros de altura y es corriente que ocupen colmenas abandonadas. Al final de la temporada, los nidos suelen albergar unas 300 obreras, llegando, en algunas ocasiones, a 1.000.
Clases de avispas Invasoras:
Vespa Velutina
La Vespa Velutina es una especie invasora originaria de regiones de Asia. Se la conoce como avispa asiática y avispa asesina. Como con otras especies invasoras, su expansión en territorios no endémicos, se origina a causa del comercio global. En este caso, haremos una excepción ya que sólo íbamos a nombrar las clases de avispas más comunes en La Comunidad Valenciana, sin embargo, la alarma que causa esta invasora y su grave repercusión en el ecosistema, merece una mención especial.
Se encuentra totalmente asentada en la provincia de Tarragona y Castellón. En el resto de la Comunidad Valenciana se denunciaron varios avistamientos, estos últimos años, pero resultaron falsas alarmas. Ya en 2023, la Consellería de Agricultura confirmaba la primera detección en la localidad de Vallbona.
En 2024, se confirmó su presencia en Benicàssim y Benicarló, marcando su llegada a la zona litoral. También se han detectado ejemplares en Culla, Santa Magdalena de Pulpis y Morella.
Esta expansión hacia el sur y la costa representa un cambio significativo en el patrón de distribución, ya que rompe la barrera natural del clima mediterráneo. Los expertos consideran que este avance hacia zonas costeras era previsible pero preocupante.
La Generalitat Valenciana, desde los avistamientos del 2023, puso en marcha protocolos de emergencia para proteger nuestro ecosistema y el sector apícola.
Tienen una dimensión de unos 30 mm, pero sus hembras pueden llegar a medir 50 mm, son mucho más grandes que las avispas comunes. Se caracterizan por su color marrón oscuro, casi negro, y por presentar el extremo de sus patas de color amarillo. Se les considera menos agresivas que las Vespulas y Polistes pero si defienden el panal. El peligro de la expansión de esta invasora es que está especializada en la caza de abejas meleras que llegan a suponer el 80% de sus presas. Al final del verano sus nidos pueden albergar hasta 2.000 individuos.
Vespa Orientalis
Esta avispa, originaria de la región del Indostán, noreste de África y sureste de Europa, también es una especie invasora como la anterior. Desde el 2012, se han producido avistamientos de especímenes y se han detectado nidos en distintas localizaciones, sobre todo en la ciudad de Valencia y en el sur de España, en Algeciras.
El avispón oriental ha experimentado un aumento del 30% entre 2023 y 2024, principalmente en Andalucía (Cádiz, Málaga, Sevilla y Jaén). La especie continúa expandiéndose y se considera ya firmemente establecida.
En alguna ocasión, caza abejas, pero no está tan especializada como la Vespa velutina. No obstante, al ser invasora, nunca se sabe el alcance del daño que puede suponer para nuestro ecosistema. Por ello, ya existen en marcha protocolos para el control de su expansión.
Es una de las avispas más grandes de la familia Vespadiae, oscilando su tamaño desde los 25 a los 35 mm. Su característica más diferenciadora con respecto a otras avispas, es la coloración granate en casi la totalidad de su cuerpo salvo en la zona del bajo abdomen (donde las hembras tienen el aguijón) donde presentan el color amarillo característico de señal de peligro en la naturaleza.
Vespa Soror
Esta especie es la última invasora detectada. Es uno de los avispones más grandes del mundo, originario del sudeste asiático. Las obreras miden entre 26 y 35 mm. La dimensión de las reinas ronda de los 39 a 46 mm. Aunque sólo se detectaron ejemplares en Asturias desde el año 2022, representa una amenaza potencial para toda la península. Se caracteriza por ser extremadamente agresiva y capaz de depredar no solo insectos sino también pequeños vertebrados.
Presenta una cabeza amarilla o naranja, tórax negro en sus dos tercios anteriores, y amarillo en el posterior, su abdomen tiene franjas de color marrón, amarillo y negro, sus antenas y patas son marrones, y las ligeramente ahumadas.
Construye nidos subterráneos, difíciles de localizar, en huecos de raíces o madrigueras. Una colonia puede albergar entre 500 y 1.000 individuos en su máximo desarrollo, aunque el número varía según recursos y espacio disponible.
Protocolos de emergencia y contexto tecnológico:
La situación actual refuerza la importancia de la detección temprana y la respuesta rápida ante especies invasoras, así como la necesidad de colaboración ciudadana en la monitorización y reporte de avistamientos.
Algunas de las medidas más importantes tomadas por las autoridades son la detección y destrucción de nidos, la colocación de redes de trampeo, la colaboración entre administraciones y la formación de funcionarios en los ayuntamientos de las zonas afectadas.
Además, se están desarrollando herramientas de inteligencia artificial para la identificación precisa de especies invasoras, como el proyecto AI BeeGuard de la Universidad de las Islas Baleares, que logra 95% de precisión en la identificación.
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Si has leído hasta aquí, probablemente haya cambiado un poco el concepto que tenías sobre las avispas, son unos insectos fascinantes, pero en su presencia, actúa con precaución. En primer lugar, mantén la calma y evita realizar movimientos bruscos ya que, recuerda, se vuelven agresivas cuando se sienten amenazadas. Ya has visto que, en ocasiones, anidan en zonas que entran en conflicto con nosotros. Si encuentras un nido en tu propiedad, lo ideal es que acudas a ayuda profesional para su retirada. Podemos ayudar.