¿Cómo combatir la procesionaria del pino? | Ecoplagas

 

Métodos de prevención contra la procesionaria del pino

En toda el área mediterránea, durante algunos meses del año, es habitual encontrarnos con largas hileras de orugas peludas en procesión en las áreas cercanas a pinares (montes, parques y jardines). Se trata de la procesionaria del pino. El cambio climático ha modificado el comportamiento de muchas especies, por no decir todas, y, esta, es una de ellas. El calendario de aplicación de los métodos de prevención contra la misma, va ligado a su ciclo biológico. Por ello, consideramos necesario actualizar este artículo que se publicó por primera vez hace un par de años.

¿Qué es la procesionaria del pino?

Es un insecto al que se le atribuye su denominación coloquial porque, sus larvas, que tienen un comportamiento gregario, en un momento dado, bajan en procesión de las ramas de los pinos hacia la tierra. Su nombre científico es Thaumetopoea pityocampa, lepidóptero típico de áreas mediterráneas, distribuido por toda España, Francia, Italia, Turquía, Siria, Argelia, Egipto, Marruecos, Israel, etc. Afecta a muchas coníferas aunque sienten predilección por el pino canario, el pino laricio y el pino silvestre. Después pino pinaster, pino carrasco y piñonero. Además, también habitan en cedros y abetos.

¿Cuál es el ciclo de la procesionaria del pino?

Métodos de control contra la procesionaria del pino

Durante su etapa adulta es una mariposa nocturna de color pardo que le ayuda a mimetizarse con su entorno. Tras el apareamiento, la hembra pone los huevos en forma de espiral en las acículas de los pinos.

Transcurridos 30 o 40 días, estos eclosionan emergiendo las larvas. Pasarán meses sobre las ramas alimentándose de los brotes más tiernos y agrupándose en las bolsas de seda para refugiarse del frío, pudiendo soportar temperaturas de hasta -12ºC. El estado larvario tiene 5 estadios diferentes.  Es en esta fase cuando provocan daños en los árboles, pudiendo llegar a causar graves defoliaciones en función de la densidad de la plaga.

Al subir las temperaturas, las orugas bajan al suelo formando una fila, en procesión, siempre dirigidas por una hembra. Es la época en la que suponen más riesgo para la salud de las personas y las mascotas. Se estima que cada oruga tiene alrededor de 500.000 pelos urticantes.  Los efectos que producen, pueden llegar a ser muy graves. No hace falta el contacto directo, el mismo viento los dispersa. Provocan irritaciones en los ojos y en la piel, además de problemas respiratorios en los que se puede tener dificultad al respirar, tos o asma. A veces, llegan a ocasionar shocks anafilácticos.

Una vez en el suelo buscan un lugar y se entierran para formar una crisálida. De esta fase de pupa emergen como adultos. La mariposa nocturna contará con no más de 48 horas para aparearse y volver a poner los huevos continuando el ciclo vital. Cabe destacar que durante la fase de pupa, si las condiciones no son favorables, tiene la capacidad de entrar en un estado latente, que puede alargarse hasta varios años. Este mecanismo de supervivencia se denomina <<la diapausa>>.

¿Cómo ha afectado el cambio climático al ciclo de vida de la procesionaria del pino?

Los efectos del cambio climático se caracterizan por el aumento de las temperaturas a nivel global, por la modificación de los patrones de las precipitaciones y por la ocurrencia de eventos extremos como sequías, inundaciones u olas de calor, por nombrar algunos. Los inviernos se han vuelto más suaves y las primaveras y veranos más calurosos de lo normal.

La temperatura ejerce una influencia importante en el desarrollo de la procesionaria por lo que se ha producido un cambio en su comportamiento. El descenso de las ramas, se adelanta año tras año y por consiguiente, el resto de las fases de su ciclo biológico también. El calendario de aplicación de los tratamientos preventivos es cada vez más incierto.

El papel de la procesionaria en el ecosistema

Antes de proseguir, es necesario recalcar que la procesionaria tiene un papel importante en el delicado equilibrio del ecosistema. Es un gran regulador de los pinares porque es capaz de consumir grandes cantidades de acículas (de difícil degradación en el suelo), y sus excrementos, ricos en nitrógeno, enriquecen la tierra. Además, forma parte de la alimentación de muchas aves, roedores e insectos. En Ecoplagas recomendamos la realización de tratamientos solo en zonas donde supongan un problema de salud pública y que los montes se regulen de forma espontánea.

A continuación haremos un repaso por los distintos métodos de prevención y determinaremos cuáles son los más eficaces dadas las circunstancias actuales de incertidumbre.

Métodos de prevención contra la procesionaria del pino

Retirada directa de las bolsas de seda: 

Esta tarea debe realizarse con la protección adecuada para evitar el contacto con las orugas y solo es apta cuando los nidos están a cierta altura.

Tratamiento con Bacillus thuringiensis

Se trata de una bacteria que produce una toxina letal para las larvas de procesionaria. Su efectividad depende de que se administre justo al principio del ciclo. Se aplica mediante pulverización sobre las hojas de los pinos de donde se alimentan. El problema de este método es que el producto puede no alcanzar las zonas más altas de los árboles y que solo es efectivo en un momento del ciclo.

Insecticidas químicos: 

Por su agresividad, su uso está cada vez más restringido debido al impacto ambiental que producen.

Trampas: 

Colocación de trampas con feromonas sexuales para atraer a los machos adultos reduciendo así el número de hembras fecundadas. Es también un método amigable con el medio ambiente pero, de nuevo, hay que colocarlas en el momento justo.

Instalación de anillos: 

Es un método ecológico libre de químicos que se basa en el comportamiento gregario de esta especie. Cuando las orugas bajan en procesión se encuentran con una barrera física. Como solo están programadas para descender, no ascienden de nuevo. Esto hace que sigan el camino por el anillo hacia una bolsa de plástico donde quedan retenidas. Dado que el crecimiento de los árboles no es muy rápido, pueden durar hasta tres años. Lo ideal es retirarlos para que no se deterioren y volverlos a poner con bolsas nuevas la siguiente temporada.

Endoterapia: 

Este método se asemeja a una vacunación. Además, es respetuoso con el medio ambiente. Consiste en inyectar un producto fitosanitario en el tronco por lo que no entra en contacto con otros animales ni insectos. El sistema vascular del árbol, lo reparte hasta las acículas que se encuentran en la copa. Todo el pino queda protegido durante casi un año.

Nuestra propuesta para gestionar el problema de la procesionaria de la manera más efectiva y sostenible, es tener en cuenta el cambio de comportamiento de las orugas. Desde enero, ya sería un momento óptimo para la colocación de los anillos porque las larvas bajan cada vez más pronto. Las trampas de feromonas, se instalan de junio a septiembre. En cuanto a la vacunación de los pinos con fitosanitario, el momento ideal para hacerlo ya no sería los meses de otoño, sino durante el verano. el mejor momento para hacerlo sería entre agosto y finales de noviembre, en función de la evolución de la plaga en tu zona.

No obstante, en Ecoplagas tenemos siempre en cuenta las particularidades de cada caso. Si tienes problemas con la procesionaria estudiaremos cuál es la mejor opción para ti.