La Comunidad Valenciana está sufriendo una sequía sin precedentes estos últimos años, sobre todo, en la provincia de Alicante. Desde que se registran datos meteorológicos, nunca se había padecido una situación tan precaria. Los científicos llevan mucho tiempo prediciendo los efectos adversos del cambio climático que ya empiezan a ser evidentes.
¿Qué está pasando con la sequía y las plagas?
Sequía y plagas van de la mano, si a esa combinación le sumamos las altas temperaturas prolongadas en el tiempo por el cambio climático, se crea la situación perfecta para que los ciclos vitales de algunas especies se aceleren y proliferen hasta el punto de convertirse en plagas. Mientras tanto, otras especies, tanto animales como vegetales, se ven negativamente afectadas.
Las plagas por todos conocidas, como las de ratas, cucarachas, mosquitos y chinches no han parado de aumentar estos últimos años. Nos producen asco y rechazo porque crean situaciones de insalubridad. Son la razón de muchas alergias, en algunos casos, pueden transmitir enfermedades muy graves e incluso provocar cuadros de ansiedad. Sin embargo, existen otras plagas menos conocidas, que no nos afectan tan directamente, y que están produciendo estragos en los montes de nuestra comunidad.
En la foto de portada de este artículo, puedes apreciar el estado en el que se encuentra, por poner un ejemplo, la solana del Montgó. Hace ya un par de años, empezó a cambiar de color paulatinamente. El manto verde de coníferas comenzó a mostrar zonas amarillas que, además de extenderse, ahora, han mutado a marrón, señal de que los árboles han muerto.
Son varias las circunstancias que se suman creando la “tormenta perfecta”: La sequía, el debilitamiento de los árboles y la interacción entre dos especies que tienen como hábitat el interior de los troncos. Además, una de ellas actúa como vector de expansión de la otra. Hablamos, por un lado de los nemátodos y por otro de los escolítidos.
En este artículo, nos centraremos en los segundos, en los escolítidos, y, más adelante, en otro artículo, te contaremos qué papel juegan los primeros en el deterioro de los bosques de coníferas. Te podemos adelantar que los escolítidos son los vectores de expansión de los nemátodos. Si quieres saber más, quédate atento a nuestros posts del blog siguientes.
¿Qué son los escolítidos y su relación con la sequía?
Los escolítidos son unos escarabajos voladores muy pequeños, que miden de 1 a 10 mm. También son conocidos como perforadores de madera o barrenillos. Existen muchísimas especies diferentes a nivel global, pero morfológicamente, son muy parecidas. Generalmente, estos escarabajos suelen tener forma cilíndrica. Carecen de una cara desarrollada, lo que les da un aspecto de basto martillo, y, además, presentan una coloración uniforme que va desde el pardo al negro.
Según la especie, tienen preferencia por hospedantes distintos pero en su gran mayoría, suelen tener predilección por los árboles enfermos, moribundos o que presentan alguna deficiencia fisiológica. En el caso de la Comunidad Valenciana, los escolítidos que más abundan son los Tomicus destruens, Orthotomicus erosus e Ips sexdentatus. Éstos, suelen hospedarse en los pinos (Pinus halepensis y Pinus pinaster).
En condiciones normales, conviven en cierto equilibrio con los árboles, pero, en situaciones excepcionales como la presente, de sequía extrema y contínuas olas de calor, los escolítidos, pueden tener hasta 4 generaciones anuales. Incluso los pocos árboles sanos que quedan, pasan a ser atractivos para estos voraces insectos. Este escenario, deja a los bosques al límite de su resistencia e incluso completamente desolados.
¿Qué daños ocasionan los escolítidos?
Los escolítidos son insectos sociales. Los fundadores, y sus descendientes, conviven en el mismo hospedante hasta que finalizan su ciclo vital. Son insectos con un gran poder de expansión por ser, además, fantásticos voladores.
Normalmente las hembras comienzan la colonia realizando un ahujero en el tronco de un árbol. A posteriori, crean unas galerías donde ponen los huevos. Tras un mes aproximadamente, los huevos eclosionan y se convierten en larvas. Éstas, siguen creando otras galerías, mientras se desarrollan y pasan por una fase de pupación hasta que se produce la metamorfosis a escarabajos de nuevo.
Esta nueva generación de escarabajos comienza lo que se llama la fase aérea (la más breve de su ciclo vital), momento en el cual abandonan el árbol hospedante para reproducirse y colonizar otro. La prueba de que los árboles pueden estar afectados por escolítidos son precisamente esos agujeros en el tronco de entrada y salida.
La mayor parte de su vida, sin embargo, transcurre en la zona subcortical del árbol, justo debajo de la corteza, y antes de la madera. Es la parte donde se encuentran todos los tejidos vivos responsables de la circulación de la savia y del crecimiento. Las larvas, se alimentan de estos tejidos, por ello, las colonias de escolítidos, pueden provocar la muerte súbita de los árboles por colapso vascular.
¿Cómo se controla una plaga de escolítidos?
Controlar una plaga de escolítidos no es una tarea fácil. La situación de sequía, es la razón principal del debilitamiento de los pinos y carecemos del poder de cambiarla. Sin embargo, las autoridades responsables, si pueden tomar una serie de medidas para gestionarla.
Las medidas tienen una cronología que lógicamente tiene que ver con el ciclo vital de los escolítidos. Pero, además, dichas medidas deben respetar el delicado equilibrio que todo ecosistema necesita.
Las autoridades responsables de la gestión forestal tienen marcados unos plazos determinados para el apeo, descortezado y eliminación de árboles muertos en los que se haya encontrado el insecto en su interior. Dicho calendario, tiene en cuenta el momento en el que surgen las nuevas generaciones de escarabajos.
Igualmente, los árboles que están secos, pero sin presentar el insecto en su interior, deben tomarse en cuenta, de nuevo, guardando un equilibrio. Por un lado, la enorme cantidad de árboles muertos, supone una peligrosa fuente de combustible en caso de incendio, además de una visión poco atractiva del paisaje. Pero por otro lado, la preservación de estas especies de escolítidos es importante dado que representan una fuente de alimento para otros animales, por ello, se deben de dejar algunos árboles secos sin cortar.
La colocación de puntos de cebo en forma de troncos de madera sanos en otoño e invierno, es otra de las medidas. En este caso, hay que retirarlos periódicamente (cada 6 semanas) para que no se conviertan en focos de cría descontrolada. Por esta razón, tiene que haber obligatoriamente, una persona o personas responsables que lleven a cabo esta tarea.
Otra medida interesante es aprovechar las fases de vuelo de las diferentes especies de escolítidos, durante las cuales se reproducen, para atraerlos a trampas de feromonas. De nuevo, como en el caso anterior, existe una necesidad de control para que esta medida sea efectiva, ya que, el producto atrayente, debe ser repuesto cada 60 días como máximo.
Por último, sólo se recomienda el uso de fitosanitarios, en el caso de árboles singulares como medida de prevención y no de curación. Teniendo en cuenta el ciclo vital de cada especie en concreto, en cuestión de calendario, el producto se debe aplicar en los troncos de los árboles por pulverización pero nunca en los ramillos, hojas, o ramas finas.
¿Qué hay que hacer a nivel particular para controlar los escolítidos?
Si tienes una propiedad en zonas afectadas por esta plaga, y crees que algún pino de tu parcela podría estar hospedando a estos diminutos escarabajos, infórmate en el ayuntamiento de tu localidad para no incurrir en ninguna falta sancionable. En principio, en las zonas con plaga está permitido cortar el árbol dando aviso por medio de un impreso oficial.
Por otra parte, si quieres proteger y mantener los pinos de tu propiedad, llámanos. Podemos estudiar cuál sería la mejor manera de proceder y tomar las medidas preventivas más adecuadas.