Las termitas de la madera seca (Kalotermes) son insectos xilófagos al igual que las termitas subterráneas (Reticulitermes) y la carcoma, entre otros. Todas estas especies se alimentan de la celulosa presente en la madera. En este post nos centraremos en las primeras, pero quizás te interese leer nuestro artículo, donde hablamos en profundidad de las segundas y del procedimiento para eliminarlas: el tratamiento por cebado.
Aunque su base alimenticia es la misma y el resultado de su presencia supone daños similares en mayor o menor medida, son plagas distintas.
Termitas de la madera seca vs termitas subterráneas:
Ciclo biológico:
El ciclo biológico de ambas especies tiene las mismas fases: la pareja real funda una pequeña colonia, la reina pone huevos, nacen las ninfas. Durante su desarrollo se diferencian en soldados y en futuros reproductores alados, que son los que permitirán crear nuevas colonias tras perder sus alas y emparejarse.
La población crece despacio durante años y solo cuando hay suficientes individuos se producen los vuelos nupciales (enjambrazones). En la zona mediterránea, y en el caso de las termitas de la madera seca, las aladas suelen aparecer desde finales de verano hasta el término del otoño. En cuanto a las subterráneas, ocurren en primavera.
Diferencias morfológicas:
Los soldados de las Kalotermes tienen la cabeza muy grande, pigmentada y ancha en proporción al cuerpo. Sus mandíbulas son gruesas y robustas, adaptadas para defender una colonia pequeña escondida en la madera.
En cambio, los soldados de Reticulitermes presentan una cabeza más alargada, de contorno más rectangular. Sus mandíbulas son más finas y estilizadas.
En las castas obreras también se observan diferencias. Las Kalotermes suelen ser algo más compactas, de color blanco crema uniforme, mientras las Reticulitermes son muy pálidas, casi transparentes.
Las aladas también presentan ligeras variaciones en su morfología. Las termitas de la madera seca son algo más grandes y robustas. Suelen mostrar una característica banda amarilla justo detrás de la cabeza. Su cuerpo es de color más claro y las alas muy largas respecto al tórax y abdomen. Las aladas de Reticulitermes son algo menores, más oscuras y con aspecto más esbelto. Además, carecen del anillo amarillo.
Hábitat:
Las colonias de termitas de la madera seca, con poblaciones de unos miles de individuos, se desarrollan en los elementos afectados. La plaga se encuentra en dichos puntos, más localizada. Sin embargo, no por ello es menos peligrosa que la de sus primas hermanas.
En cambio, los termiteros de las subterráneas siempre están en el suelo y posiblemente muy alejados de los daños detectados. Las obreras se desplazan hacia la vivienda en busca de alimento. Es habitual que afecten incluso a varios edificios cercanos y las colonias pueden estar formadas por millones de individuos.
Síntomas para detectar termitas de la madera seca en casa
La señal más común y diferenciadora es la aparición de pequeños montones de arenilla debajo o al lado de los elementos afectados que vuelven a aparecer aunque se limpien. Son gránulos fecales y desperdicios
Otro síntoma frecuente es la presencia de pequeños orificios en la madera. Las termitas utilizan estos agujeros para expulsar los restos fecales hacia el exterior y mantener limpias las galerías internas. Esos orificios pueden sellarse después, por lo que en ocasiones, solo se aprecia una ligera irregularidad o una zona más frágil al tacto.
La madera afectada suele sonar hueca al golpearla con los nudillos o con una herramienta ligera y se hunde con facilidad al presionarla. El deterioro ocurre desde dentro hacia afuera, debajo de la superficie que parece casi intacta, hasta que se evidencia por la actividad prolongada de los insectos.
Un signo claro de posible infestación es la presencia de aladas en un punto concreto de la casa. Frente a dicha situación, la mejor opción es realizar una inspección minuciosa de todos los elementos de madera, y, ante la duda, acudir a una empresa especializada.
Riesgos y daños que causan en tu vivienda y en tu bolsillo
El primer riesgo es estructural. Si la colonia se instala en vigas, jácenas o elementos que soportan cargas, el deterioro progresivo puede comprometer la estabilidad de la vivienda. En algunos casos se detectan deformaciones o hundimientos localizados que obligan a reforzar estructuras con obras que implican tiempo y un coste elevado. Cuanto antes se actúe, más posibilidades hay de conservar la mayor parte de la madera original.
Una plaga de esta clase no solo deteriora la estructura, sino que también tiene un impacto en la personalidad de una propiedad. Si se ven afectados elementos decorativos como puertas antiguas, techos artesonados o vigas, su reparación o sustitución suele ser cara, en especial cuando se busca mantener el estilo original.
En viviendas de alquiler vacacional, las termitas de la madera seca también afectan a la rentabilidad. Los huéspedes pueden detectar su presencia y es posible que reclamen o cancelen su estancia minando la imagen de la empresa o persona que gestiona el alquiler.
El impacto emocional tampoco es menor. La sensación que produce sufrir cualquier plaga genera ansiedad tanto si se es el dueño de la casa como si no. Muchos de nuestros clientes contactan con nosotros después de haber probado varios métodos caseros sin éxito, cansados de ver cómo el problema vuelve o incluso empeora. Ese tiempo perdido suele traducirse en un incremento de los daños y en un mayor coste de reparación de la madera afectada.
Por qué los remedios caseros no funcionan contra las termitas de la madera seca
Como hemos comentado en párrafos anteriores, las termitas de la madera seca viven dentro de los elementos de este material, protegidas. La aplicación de insecticidas domésticos en spray o líquidos tiene un efecto superficial. La mayor parte de los individuos permanece a salvo en galerías internas donde el producto no llega. Esto produce una falsa sensación de control que retrasa la decisión de buscar ayuda profesional.
Otro error es inyectar sustancias como gasoil, aguarrás u otros productos no autorizados en pequeños orificios visibles. Además de ser peligroso para la salud y el medio ambiente, este tipo de actuaciones no garantiza la eliminación de la colonia. Las termitas pueden abandonar esa zona y desplazarse a otras partes de la pieza o a elementos de madera cercanos, extendiendo el problema en silencio.
Un mal tratamiento también dificulta el trabajo posterior del técnico profesional. Cuando se han aplicado productos inadecuados, puede resultar más complejo evaluar la actividad real y diseñar un protocolo eficaz.
Cómo te ayuda Ecoplagas a eliminar las termitas de la madera seca de forma profesional
Las diferencias entre ambas especies de termitas condicionan por completo los procedimientos y la estrategia de eliminación. Lo mismo pasa con el resto de xilófagos. La identificación correcta de la plaga es vital para aplicar los protocolos adecuados.
La inspección técnica es el primer paso. Se analizan las zonas afectadas, se identifican los indicios visibles y se aclara cualquier duda al cliente de forma presencial. Por otro lado, escuchamos con atención sus prioridades y preocupaciones. El objetivo de la primera visita es confirmar la especie a la que nos enfrentamos y recoger los datos necesarios para preparar una propuesta de servicio personalizada.
En el caso de termitas de la madera seca, se aplican tratamientos en el elemento infestado. Teniendo en cuenta las características de la pieza o zona dañada, se pueden utilizar distintos tratamientos. Aunque esta especie rara vez ataca muebles, no sería lo mismo tratar una viga estructural que una cómoda maciza de alto valor económico o sentimental.
Tratamientos químicos:
Sin excepción, todos los productos utilizados cuentan con la autorización de las Autoridades Sanitarias.
El procedimiento consta de dos fases y tiene una garantía de 5 años. Requiere un plazo de seguridad de 24 horas. Esto implica que no se puede permanecer en la propiedad durante ese tiempo. En primer lugar, el técnico, con la ayuda de una broca muy fina, realiza agujeros repartidos por la pieza afectada para inyectar el biocida específico. Esta operación asegura que llegue hasta el último centímetro cúbico de la madera y que la eliminación sea total. Acto seguido, se pincela toda la superficie con otro producto protector.
Tratamientos ecológicos:
Tratamiento por anoxia:
Este método es completamente libre de químicos y muy eficaz. Es ideal para tratar piezas valiosas y obras de arte, siempre y cuando sea posible encapsularlas. No solo erradica las termitas de la madera seca, sino que elimina cualquier organismo vivo. Si quieres saber más, te invitamos a que consultes nuestro artículo << Anoxia para eliminar plagas >> donde explicamos con detalle el procedimiento.
Tratamientos térmicos:
La exposición a temperaturas extremas de forma controlada también sería otra opción. No siempre son aplicables. De nuevo, todo depende de la localización de los daños y de las características de los elementos afectados. Si se pueden movilizar, llevarlos a una cámara de frío especial es viable. Cuando no es así, hay situaciones en las que el equipo térmico,de grandes dimensiones, no puede acceder a la zona a tratar. Todos estos posibles contratiempos se tienen en cuenta durante la inspección técnica para diseñar la mejor manera de proceder.
Si en tu casa has visto granos similares a arenilla bajo una viga o marco de madera, notas zonas que suenan huecas o has encontrado termitas aladas en el interior, es el momento de pedir una inspección profesional. Un diagnóstico acertado y un tratamiento adaptado al tipo de termita marcan la diferencia entre un problema controlado a tiempo y una reforma costosa dentro de unos años.